13-12-2021 A Víctor Hugo
"No es la sangre que fluye por las venas.
Es una vibración esencial inundando los espacios.
Tan invisible que parece imposible.
Tan incondicional su pulso que no parece existente.
Un tejido casi muscular en danza magnética
entrelaza devoción y entrega.
Y una luna influye donde mi deseo de lo propio se
diluye.
¡Qué arácnido estelar fue capaz de tanto!
¡Qué identidad luminosa conjugó leyes y designios
antes de nuestro encuentro!
La paradoja de la unión desafía distancias.
La libre voluntad
te hizo mago de la sutileza de los aciertos
y te transformó en aprendiz de los dolores.
El enlazador de mundos junta sus dedos
y nos encuentra a veces en diferentes puntos.
En qué hueco se yergue tu futuro.
Cuando fluirá toda la potencia de tu semilla cósmica.
Qué oráculo y que estela guían tu camino.
Lo incierto resuena en el cristal de lo que no me
gusta anticipar.
El devenir del tiempo contiene oportunidades
poderosas.
Y en esta afinidad visceral que me sucede
hay un arraigado designio que no necesita de mandatos.
En el juego de los inversos la deidad es visitada por
el badajo...
pareciera que el badajo pende de la campana
pero su sonido se eleva.
Y el movimiento del péndulo del reloj
parte de su peso para girar el engranaje.
Y así en ese ida y vuelta
detrás de la puerta de tu fluir independiente
tus anhelos son los míos"



























